Es muy importante saber la diferencia entre alergias, intolerancias y sensibilidades alimentarias.
¡Muchas personas las confunden! Todas ellas son formas diferentes en las que tu cuerpo puede reaccionar a los alimentos.
Algunas reacciones pueden simplemente causarte una ligera incomodidad, mientras que otras pueden ser muy graves e incluso peligrosas.
ALERGIA ALIMENTARIA:
Se trata de una respuesta inmunitaria específica y a menudo grave en la que el sistema inmunitario, el sistema de defensa del cuerpo, reacciona a un alimento como si fuera perjudicial. Esta reacción puede ocurrir muy rápidamente tras ingerir incluso una pequeña cantidad del alimento y puede causar una reacción inmediata. Las alergias alimentarias pueden ser graves y, en ocasiones, potencialmente mortales. Un ejemplo es la alergia al maní.
INTOLERANCIA ALIMENTARIA:
A diferencia de una alergia, esta se presenta cuando el cuerpo tiene problemas para descomponer un alimento, a menudo debido a la falta de enzimas. Los síntomas suelen ser digestivos, como gases o dolor de panza. Por lo general, no pone la vida en peligro. Un ejemplo es la intolerancia a la lactosa.
SENSIBILIDAD ALIMENTARIA:
De nuevo, a diferencia de una alergia, esta implica una reacción retardada del sistema inmunitario del cuerpo, pero no es una verdadera alergia. Los síntomas pueden ser más amplios, entre ellos, problemas digestivos, dolores de cabeza, cansancio o sarpullidos, y suelen estar relacionados con la cantidad de comida ingerida. Por lo general, no pone la vida en peligro. Un ejemplo sería la cafeína. Si bien muchas personas disfrutan del café o el té, algunas son muy sensibles a la cafeína y experimentan ansiedad, taquicardia o inquietud incluso con pequeñas cantidades.
En el resto de esta guía, cuando hablemos de “alergias alimentarias”, nos centraremos principalmente en las alergias alimentarias, que son el tipo de reacción más grave.
Tu hijo podría tener vómitos, diarrea o dolor de estómago.
Presta atención a estornudos, sibilancias (un silbido al respirar), congestión nasal o sensación de opresión en la garganta.
Una reacción alérgica muy grave y potencialmente mortal. Puede ocurrir rápidamente y afectar muchas partes del cuerpo a la vez, por ejemplo, puede causar dificultad para respirar, hinchazón o una caída repentina de la presión arterial.
Para obtener más información sobre los alérgenos comunes, puedes visitar:
Si tu bebé tiene alergias, saber qué darle de comer puede resultar abrumador. Para obtener información detallada sobre la alimentación de bebés con alergias, consulta la sección sobre alergias de la Guía de alimentación del bebé (solo en inglés).
SUSTITUTOS DE LA LECHE:
Puedes elegir entre leche de soja, leche de almendras, leche de avena, leche de coco, leche de arroz, leche de cáñamo o leche de lino como opciones de leche vegetal. A la hora de elegir, busca una con cantidades de calcio (unos 300 miligramos) y vitamina D (unas 115-117 UI) similares a las de la leche de vaca.
Cómo preparar comidas sin alérgenos:
Es muy importante aprender a cocinar de forma segura para que tu cocina esté libre de alérgenos.
¿Preparado para ser un superhéroe de la seguridad en la cocina? Uno de tus superpoderes más importantes es prevenir la contaminación cruzada. Esto ocurre cuando incluso una pequeña cantidad de un alimento que causa alergia entra en contacto con otro que se supone que está libre de ese alérgeno, e inclusive una pequeña cantidad puede provocar una reacción.
A continuación, presentamos algunas formas de usar tus poderes para evitar que esto suceda en tu cocina:
DESAFÍOS DE ALIMENTACIÓN
Los niños pequeños con alergias alimentarias suelen enfrentar desafíos de alimentación únicos. Estas dificultades se deben a diversos factores, como el miedo a las reacciones alérgicas, las opciones de comida limitadas y el estrés de gestionar dichas opciones de comida limitadas.
DIVISIÓN DE LA RESPONSABILIDAD AL ALIMENTAR
Puedes ayudar a tu hijo a tener una buena relación con la comida y, al mismo tiempo, garantizar su seguridad y bienestar nutricional, creando un entorno de alimentación positivo y comprensivo. Aumenta el nivel de confianza de tu hijo aplicando la División de la responsabilidad al alimentar de Ellyn Satter.
Función = decidir qué, cuándo, dónde
Función = decidir si comen y cuánto
SI LOS PADRES HACEN SU TRABAJO AL ALIMENTAR, LOS NIÑOS HARÁN SU TRABAJO AL COMER
~ELLYN SATTER
PARA AYUDAR A TU HIJO A COMER BIEN, SIGUE ESTOS CONSEJOS SOBRE QUÉ HACER Y QUÉ NO HACER
Decide qué alimentos ofrecer en las comidas y los bocadillos. Aprende sobre los alimentos “seguros” apropiados para la edad y ofrece una variedad. Incluye alimentos que sean sustanciosos y que no provoquen alergias para garantizar que todos se sientan satisfechos. Dependiendo de la alergia, los alimentos sustanciosos pueden ser arroz, fideos, pan, papas (papas fritas, al horno o puré con salsa).
Sirve la misma comida para todos. Esto ayuda a que tu hijo con alergias se sienta incluido al ver a otros comer “su” comida.
Planifica con antelación y establece un horario de alimentación rutinario para que la familia se reúna y comparta las comidas. Tu hijo necesita tres comidas y tres bocadillos al día. Deben espaciarse con cuidado para que llegue a la mesa con hambre, pero no demasiada.
Decide dónde comer. Una mesa es simplemente un espacio en el que todos se sientan juntos. Puede ser en casa, al aire libre o en un restaurante. Asegúrate de que, sea cual sea el lugar que elijas, no haya distracciones como teléfonos, tabletas, televisores o mascotas.
Disfruta de la compañía de los demás y permite que cada uno coma hasta que decida que está suficientemente lleno.
Permite que tu hijo elija entre los alimentos que se ofrecen en la mesa. Puede que no elija todo lo que hay en la mesa, ¡y está bien! Si no le prestas atención a su alimentación, se sentirá cómodo explorando nuevos alimentos a su manera y a su propio ritmo.
Permite que tu hijo diga cuándo está lleno. Si se lo permites, comerá hasta quedar satisfecho. A veces, eso significa que comerá dos y tres porciones. Otras veces, solo unos bocados o nada.
CÓMO PROBAR NUEVOS SABORES DE FORMA SEGURA
Tu hijo podría tardar más en acostumbrarse a nuevos alimentos que un niño sin alergias alimentarias. Exponerlo repetidamente a nuevos alimentos de su lista de “alimentos seguros” es fundamental. Empieza pronto y ten paciencia.
Las edades críticas para aprender a masticar y probar nuevos sabores y texturas son entre los 7 y los 18 meses.
Es posible que debas ofrecerle un alimento nuevo más de 10 veces antes de que tu hijo decida comerlo. ¡No lo presiones!
Sé un buen modelo a seguir. Tu hijo está listo para aprender y puede aceptar una amplia variedad de alimentos si lo ayudas a sentarse y compartir las mismas comidas.
Acepta las preferencias alimentarias de tu hijo, como lo haces con las tuyas. Las preferencias alimentarias suelen definirse cuando tu hijo cumple 6 años.
Cuando tu hijo cumpla dos años, ya debería haber desarrollado las habilidades necesarias para comer bien. No obstante, controlar las alergias alimentarias puede agregar desafíos adicionales, haciendo que sea un poco más difícil para tu pequeño desarrollar esas importantes habilidades alimentarias.
El manejo de las alergias alimentarias implica comprender el diagnóstico y tener un plan claro.
Un plan de acción contra las alergias es una guía escrita por tu médico que explica qué hacer si se presenta una reacción alérgica. Incluye los síntomas a los que debes estar atento y los medicamentos que debes administrar. Comparte este plan con cualquier persona que cuide a tu hijo, como familiares, cuidadores y personal escolar.
Tu médico podría derivarte a especialistas, como un alergólogo o un dietista certificado.
Estos expertos pueden ayudarte a comprender la alergia de tu hijo, controlar su dieta y asegurarte de que reciba la nutrición que necesita.
Si tu hijo con alergias tiene dificultades para aceptar nuevos alimentos y, como padre o madre, luchas por superar el miedo a una reacción alérgica, el proveedor puede derivarte a un:
Habla con tu hijo sobre sus alergias alimentarias. Es importante explicarle las alergias de modo que las comprenda. Enséñale a no compartir ni aceptar comida de otras personas a menos que tú le digas que es seguro.
USA ESTOS CONSEJOS PARA AFRONTAR LA VIDA DIARIA CON ALERGIAS ALIMENTARIAS
Lee siempre y con mucha atención las etiquetas de los alimentos cada vez que compres un producto. Las empresas pueden cambiar los ingredientes sin avisarte. Busca información clara sobre alérgenos.
El WIC ofrece muchos alimentos que pueden incluirse en una dieta apta para personas con alergias. Tu nutricionista del WIC puede ayudarte a elegir los alimentos de tu paquete de alimentos del WIC que mejor se adapten a las necesidades de tu familia. A medida que cambian los paquetes de alimentos del WIC, es posible que haya más sustitutos disponibles. También puedes consultar la Guía de compra de alimentos del WIC de Wyoming.
Llama a los restaurantes con antelación para confirmar si pueden preparar comida apta para personas alérgicas de forma segura.
Cuando llegues, informa al personal (camarero, gerente o chef) sobre las alergias y los alimentos específicos que se deben evitar. Puede ser útil llevar tarjetas de alergia para el chef para informar al personal de la cocina sobre las alergias de tu familia.
Opta por platos sencillos para evitar ingredientes ocultos, como pollo a la plancha sin salsas complejas.
Evita bufés y barras de ensaladas en los que la comida o las cucharas para servir podrían tocar accidentalmente otros alimentos, ya que pueden ser riesgosos debido a la contaminación cruzada.
Crea un ambiente relajado a la hora de comer, de modo que todos compartan los mismos alimentos para que tu hijo con alergias se sienta incluido y para reducir el estrés. Confía en que tu hijo decidirá cuánto comer de los alimentos que le ofreces. Sirve alimentos que sean sustanciosos y que no provoquen alergias para que todos coman lo suficiente. Tu objetivo es que las comidas familiares sean un momento positivo, centrado en la conexión en lugar del miedo.
Aprender a controlar las alergias alimentarias es un proceso, y tú estás haciendo un excelente trabajo al saber cómo mantener a tu familia segura y bien alimentada.
Si tu hijo tiene problemas de alimentación persistentes, es importante buscar ayuda adicional lo antes posible. Comunícate siempre con tu proveedor de atención médica si necesitas que te derive a un alergólogo o si tienes alguna inquietud médica. Tu familia vive bien con las alergias alimentarias si te mantienes informado y buscas ayuda.
A continuación, presentamos algunos sitios web y grupos en los que puedes encontrar más información:
https://www.health.harvard.edu/blog/food-allergy-intolerance-or-sensitivity-whats-the-difference-and-why-does-it-matter-2020013018736 (consultado el 8.7.25)
Satter, E. Child of Mine: Feeding with Love and Good Sense. Revisado y actualizado en 2000
https://www.ellynsatterinstitute.org/product/web-parent-allergies/ (consultado el 9.7.25)
Birch, L., et al. Appetite. 1987;9:171‐178
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3435134/
Meyer, R., et al. Journal of Gastroenterology and Hepatology 2014; 29:1764-1769
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jgh.12593
Install this web app on your iPhone: tap
and then Add to Home Screen.
POSICIÓN ACOSTADA DE LADO
Esta posición es útil en los siguientes casos:
POSICIÓN DE CUNA CRUZADA
Esta posición es útil en los siguientes casos:
POSICIÓN DE FÚTBOL AMERICANO
Esta posición es útil en los siguientes casos:
POSICIÓN DE CUNA
Esta posición es útil en los siguientes casos:
POSICIÓN INCLINADA HACIA ATRÁS
Esta posición es útil en los siguientes casos: