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LO QUE DEBES SABER SOBRE LAS ALERGIAS ALIMENTARIAS

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Como padre o madre cuidas mucho a tu familia. Cuando se trata de alergias alimentarias, tú y tu familia pueden tener nuevas preguntas. Esta guía te ayudará a entender las alergias alimentarias y a sentir seguridad a la hora de mantener a tu familia segura y cómoda con la comida.

¿QUÉ ES UNA ALERGIA ALIMENTARIA?

Es muy importante saber la diferencia entre alergias, intolerancias y sensibilidades alimentarias.

¡Muchas personas las confunden! Todas ellas son formas diferentes en las que tu cuerpo puede reaccionar a los alimentos.
Algunas reacciones pueden simplemente causarte una ligera incomodidad, mientras que otras pueden ser muy graves e incluso peligrosas.

ALERGIA ALIMENTARIA:

Se trata de una respuesta inmunitaria específica y a menudo grave en la que el sistema inmunitario, el sistema de defensa del cuerpo, reacciona a un alimento como si fuera perjudicial. Esta reacción puede ocurrir muy rápidamente tras ingerir incluso una pequeña cantidad del alimento y puede causar una reacción inmediata. Las alergias alimentarias pueden ser graves y, en ocasiones, potencialmente mortales. Un ejemplo es la alergia al maní.

INTOLERANCIA ALIMENTARIA:

A diferencia de una alergia, esta se presenta cuando el cuerpo tiene problemas para descomponer un alimento, a menudo debido a la falta de enzimas. Los síntomas suelen ser digestivos, como gases o dolor de panza. Por lo general, no pone la vida en peligro. Un ejemplo es la intolerancia a la lactosa.

SENSIBILIDAD ALIMENTARIA:

De nuevo, a diferencia de una alergia, esta implica una reacción retardada del sistema inmunitario del cuerpo, pero no es una verdadera alergia. Los síntomas pueden ser más amplios, entre ellos, problemas digestivos, dolores de cabeza, cansancio o sarpullidos, y suelen estar relacionados con la cantidad de comida ingerida. Por lo general, no pone la vida en peligro. Un ejemplo sería la cafeína. Si bien muchas personas disfrutan del café o el té, algunas son muy sensibles a la cafeína y experimentan ansiedad, taquicardia o inquietud incluso con pequeñas cantidades.

En el resto de esta guía, cuando hablemos de “alergias alimentarias”, nos centraremos principalmente en las alergias alimentarias, que son el tipo de reacción más grave.

CÓMO DETECTAR LAS ALERGIAS

Saber qué buscar y qué alimentos causan reacciones alérgicas con mayor frecuencia puede ayudarte a mantener a tu familia segura. Una reacción alérgica puede afectar diferentes partes del cuerpo, por eso, es importante saber a qué señales prestar atención.
PIEL:
Es posible que observes ronchas (protuberancias rojas que producen comezón), hinchazón (de la cara, los labios o los ojos) o manchas de eczema (piel seca que produce comezón).
ESTÓMAGO O DIGESTIÓN:

Tu hijo podría tener vómitos, diarrea o dolor de estómago.

VÍAS RESPIRATORIAS:

Presta atención a estornudos, sibilancias (un silbido al respirar), congestión nasal o sensación de opresión en la garganta.

ANAFILAXIA:

Una reacción alérgica muy grave y potencialmente mortal. Puede ocurrir rápidamente y afectar muchas partes del cuerpo a la vez, por ejemplo, puede causar dificultad para respirar, hinchazón o una caída repentina de la presión arterial.

LOS 9 ALÉRGENOS ALIMENTARIOS PRINCIPALES

AUNQUE CUALQUIER ALIMENTO PUEDE CAUSAR UNA REACCIÓN, ALGUNOS SON MUCHO MÁS COMUNES.

Para obtener más información sobre los alérgenos comunes, puedes visitar:

INTERCAMBIOS SUTILES:
ALIMENTOS APTOS PARA PERSONAS ALÉRGICAS

Si alguien de tu familia tiene una alergia alimentaria, debes encontrar otros alimentos que reemplacen los que no puede comer. El WIC puede ayudarte a conocer estas opciones.

Si tu bebé tiene alergias, saber qué darle de comer puede resultar abrumador. Para obtener información detallada sobre la alimentación de bebés con alergias, consulta la sección sobre alergias de la Guía de alimentación del bebé (solo en inglés).

A continuación, presentamos algunos intercambios de alimentos y consejos para controlar las alergias comunes en el día a día:

SUSTITUTOS DE LA LECHE:

Puedes elegir entre leche de soja, leche de almendras, leche de avena, leche de coco, leche de arroz, leche de cáñamo o leche de lino como opciones de leche vegetal. A la hora de elegir, busca una con cantidades de calcio (unos 300 miligramos) y vitamina D (unas 115-117 UI) similares a las de la leche de vaca.

SUSTITUTOS DEL HUEVO:
Es fácil sustituir los huevos al cocinar. Cada una de estas ideas puede funcionar para reemplazar el huevo en una receta:
ALTERNATIVAS AL MANÍ:
Prueba la mantequilla de semillas de girasol, mantequilla de almendras, mantequilla de marañones, mantequilla de nueces de macadamia, mantequilla de nueces o tahini.
GRANOS SIN GLUTEN:
Si el trigo o el gluten son un problema, considera el arroz, la quinoa, el amaranto, el alforfón, el sorgo, el mijo o el teff. La avena no contiene gluten por naturaleza, pero puede absorberlo durante el procesamiento. Revisa siempre la etiqueta y busca el texto “sin gluten” para mayor seguridad.
Revisa las etiquetas de los alimentos: Aprender a leer cuidadosamente las etiquetas de los alimentos es esencial para evitar los alérgenos.
Conoce qué alimentos debes buscar: Los ingredientes de los alimentos a veces pueden tener muchos nombres diferentes. Hay sitios web que te permiten buscar una alergia específica para encontrar otros nombres de esos ingredientes.

Cómo preparar comidas sin alérgenos:
Es muy importante aprender a cocinar de forma segura para que tu cocina esté libre de alérgenos.

¡SUPERPODERES DE SEGURIDAD EN LA COCINA!

¿Preparado para ser un superhéroe de la seguridad en la cocina? Uno de tus superpoderes más importantes es prevenir la contaminación cruzada. Esto ocurre cuando incluso una pequeña cantidad de un alimento que causa alergia entra en contacto con otro que se supone que está libre de ese alérgeno, e inclusive una pequeña cantidad puede provocar una reacción.

A continuación, presentamos algunas formas de usar tus poderes para evitar que esto suceda en tu cocina:

Para obtener más consejos sobre cómo evitar el contacto cruzado, visita:

CÓMO ALIMENTAR A TU HIJO CON ALERGIAS ALIMENTARIAS

Compartir comidas en familia es una excelente forma de conectarse y garantizar que todos se sientan incluidos, especialmente si alguien tiene alergias alimentarias. También es una oportunidad para que todos en la mesa aprendan a manejar las alergias alimentarias.

DESAFÍOS DE ALIMENTACIÓN

Los niños pequeños con alergias alimentarias suelen enfrentar desafíos de alimentación únicos. Estas dificultades se deben a diversos factores, como el miedo a las reacciones alérgicas, las opciones de comida limitadas y el estrés de gestionar dichas opciones de comida limitadas.

DIVISIÓN DE LA RESPONSABILIDAD AL ALIMENTAR

Puedes ayudar a tu hijo a tener una buena relación con la comida y, al mismo tiempo, garantizar su seguridad y bienestar nutricional, creando un entorno de alimentación positivo y comprensivo. Aumenta el nivel de confianza de tu hijo aplicando la División de la responsabilidad al alimentar de Ellyn Satter.

Función = decidir qué, cuándo, dónde

Función = decidir si comen y cuánto

También es importante:

SI LOS PADRES HACEN SU TRABAJO AL ALIMENTAR, LOS NIÑOS HARÁN SU TRABAJO AL COMER
~ELLYN SATTER

PARA AYUDAR A TU HIJO A COMER BIEN, SIGUE ESTOS CONSEJOS SOBRE QUÉ HACER Y QUÉ NO HACER

Qué hacer:

Decide qué alimentos ofrecer en las comidas y los bocadillos. Aprende sobre los alimentos “seguros” apropiados para la edad y ofrece una variedad. Incluye alimentos que sean sustanciosos y que no provoquen alergias para garantizar que todos se sientan satisfechos. Dependiendo de la alergia, los alimentos sustanciosos pueden ser arroz, fideos, pan, papas (papas fritas, al horno o puré con salsa).

Sirve la misma comida para todos. Esto ayuda a que tu hijo con alergias se sienta incluido al ver a otros comer “su” comida.

Planifica con antelación y establece un horario de alimentación rutinario para que la familia se reúna y comparta las comidas. Tu hijo necesita tres comidas y tres bocadillos al día. Deben espaciarse con cuidado para que llegue a la mesa con hambre, pero no demasiada.

Decide dónde comer. Una mesa es simplemente un espacio en el que todos se sientan juntos. Puede ser en casa, al aire libre o en un restaurante. Asegúrate de que, sea cual sea el lugar que elijas, no haya distracciones como teléfonos, tabletas, televisores o mascotas.

Disfruta de la compañía de los demás y permite que cada uno coma hasta que decida que está suficientemente lleno.

Permite que tu hijo elija entre los alimentos que se ofrecen en la mesa. Puede que no elija todo lo que hay en la mesa, ¡y está bien! Si no le prestas atención a su alimentación, se sentirá cómodo explorando nuevos alimentos a su manera y a su propio ritmo.

Permite que tu hijo diga cuándo está lleno. Si se lo permites, comerá hasta quedar satisfecho. A veces, eso significa que comerá dos y tres porciones. Otras veces, solo unos bocados o nada.

Qué no hacer:

CÓMO PROBAR NUEVOS SABORES DE FORMA SEGURA

Tu hijo podría tardar más en acostumbrarse a nuevos alimentos que un niño sin alergias alimentarias. Exponerlo repetidamente a nuevos alimentos de su lista de “alimentos seguros” es fundamental. Empieza pronto y ten paciencia.

Las edades críticas para aprender a masticar y probar nuevos sabores y texturas son entre los 7 y los 18 meses.

Es posible que debas ofrecerle un alimento nuevo más de 10 veces antes de que tu hijo decida comerlo. ¡No lo presiones!

Sé un buen modelo a seguir. Tu hijo está listo para aprender y puede aceptar una amplia variedad de alimentos si lo ayudas a sentarse y compartir las mismas comidas.

Acepta las preferencias alimentarias de tu hijo, como lo haces con las tuyas. Las preferencias alimentarias suelen definirse cuando tu hijo cumple 6 años.

Cuando tu hijo cumpla dos años, ya debería haber desarrollado las habilidades necesarias para comer bien. No obstante, controlar las alergias alimentarias puede agregar desafíos adicionales, haciendo que sea un poco más difícil para tu pequeño desarrollar esas importantes habilidades alimentarias.

TU PLAN DE ACCIÓN CONTRA LAS ALERGIAS

El manejo de las alergias alimentarias implica comprender el diagnóstico y tener un plan claro.

Un plan de acción contra las alergias es una guía escrita por tu médico que explica qué hacer si se presenta una reacción alérgica. Incluye los síntomas a los que debes estar atento y los medicamentos que debes administrar. Comparte este plan con cualquier persona que cuide a tu hijo, como familiares, cuidadores y personal escolar.

Puedes encontrar recursos para la planificación escolar aquí:

Tu médico podría derivarte a especialistas, como un alergólogo o un dietista certificado.
Estos expertos pueden ayudarte a comprender la alergia de tu hijo, controlar su dieta y asegurarte de que reciba la nutrición que necesita.

Si tu hijo con alergias tiene dificultades para aceptar nuevos alimentos y, como padre o madre, luchas por superar el miedo a una reacción alérgica, el proveedor puede derivarte a un:

Habla con tu hijo sobre sus alergias alimentarias. Es importante explicarle las alergias de modo que las comprenda. Enséñale a no compartir ni aceptar comida de otras personas a menos que tú le digas que es seguro.

USA ESTOS CONSEJOS PARA AFRONTAR LA VIDA DIARIA CON ALERGIAS ALIMENTARIAS

Consejos para comprar:

Lee siempre y con mucha atención las etiquetas de los alimentos cada vez que compres un producto. Las empresas pueden cambiar los ingredientes sin avisarte. Busca información clara sobre alérgenos.

Alimentos del WIC:

El WIC ofrece muchos alimentos que pueden incluirse en una dieta apta para personas con alergias. Tu nutricionista del WIC puede ayudarte a elegir los alimentos de tu paquete de alimentos del WIC que mejor se adapten a las necesidades de tu familia. A medida que cambian los paquetes de alimentos del WIC, es posible que haya más sustitutos disponibles. También puedes consultar la Guía de compra de alimentos del WIC de Wyoming.

Come fuera de casa de forma segura:

Llama a los restaurantes con antelación para confirmar si pueden preparar comida apta para personas alérgicas de forma segura.

Cuando llegues, informa al personal (camarero, gerente o chef) sobre las alergias y los alimentos específicos que se deben evitar. Puede ser útil llevar tarjetas de alergia para el chef para informar al personal de la cocina sobre las alergias de tu familia.

Opta por platos sencillos para evitar ingredientes ocultos, como pollo a la plancha sin salsas complejas.

Evita bufés y barras de ensaladas en los que la comida o las cucharas para servir podrían tocar accidentalmente otros alimentos, ya que pueden ser riesgosos debido a la contaminación cruzada.

Normaliza la alimentación:

Crea un ambiente relajado a la hora de comer, de modo que todos compartan los mismos alimentos para que tu hijo con alergias se sienta incluido y para reducir el estrés. Confía en que tu hijo decidirá cuánto comer de los alimentos que le ofreces. Sirve alimentos que sean sustanciosos y que no provoquen alergias para que todos coman lo suficiente. Tu objetivo es que las comidas familiares sean un momento positivo, centrado en la conexión en lugar del miedo.

¡TÚ PUEDES!

Aprender a controlar las alergias alimentarias es un proceso, y tú estás haciendo un excelente trabajo al saber cómo mantener a tu familia segura y bien alimentada.

Si tu hijo tiene problemas de alimentación persistentes, es importante buscar ayuda adicional lo antes posible. Comunícate siempre con tu proveedor de atención médica si necesitas que te derive a un alergólogo o si tienes alguna inquietud médica. Tu familia vive bien con las alergias alimentarias si te mantienes informado y buscas ayuda.

A continuación, presentamos algunos sitios web y grupos en los que puedes encontrar más información:

https://www.health.harvard.edu/blog/food-allergy-intolerance-or-sensitivity-whats-the-difference-and-why-does-it-matter-2020013018736 (consultado el 8.7.25)

Satter, E. Child of Mine: Feeding with Love and Good Sense. Revisado y actualizado en 2000
https://www.ellynsatterinstitute.org/product/web-parent-allergies/ (consultado el 9.7.25)

Birch, L., et al. Appetite. 1987;9:171‐178
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3435134/

Meyer, R., et al. Journal of Gastroenterology and Hepatology 2014; 29:1764-1769
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jgh.12593

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POSICIÓN ACOSTADA DE LADO

  1. Para el pecho derecho, recuéstese sobre el lado derecho con el bebé de frente a usted.
  2. Acerque al bebé. La boca del bebé debe estar a la altura del pezón.
  3. En esta posición, puede abrazar la espalda del bebé con el brazo izquierdo y apoyarse sobre el brazo derecho o sobre almohadas.
  4. Procure que no haya ropa de cama ni ropa suelta cerca del bebé.
  5. Invierta los lados para el pecho izquierdo.

Esta posición es útil en los siguientes casos:

CROSS-CRADLE HOLD

POSICIÓN DE CUNA CRUZADA

  1. Para el pecho derecho, use el brazo izquierdo para sostener la cabeza del bebé en su pecho derecho y el cuerpo del bebé hacia el lado izquierdo. Puede usar una almohada sobre el regazo para apoyar el brazo izquierdo.
  2. Coloque la mano izquierda con suavidad detrás de las orejas y el cuello del bebé, con el pulgar y el índice detrás de cada oreja y la palma entre los omóplatos del bebé. Gire el cuerpo del bebé hacia el suyo, de modo que se toquen las pancitas.
  3. Sosténgase el pecho como si apretara un sándwich. Para protegerse la espalda, evite inclinarse hacia el bebé. Acerque al bebé hacia usted.
  4. Cuando el bebé abra la boca, empuje suavemente la cabeza del bebé con la palma izquierda para ayudarlo a agarrarse. Recuerde mantener los dedos fuera del camino.
  5. Invierta los lados para el pecho izquierdo.

Esta posición es útil en los siguientes casos:

POSICIÓN DE FÚTBOL AMERICANO

  1. Para el pecho derecho, sostenga a su bebé mirando hacia arriba del lado derecho.
  2. Coloque la cabeza del bebé cerca del pezón derecho y apoye la espalda y las piernas de este debajo de su brazo derecho.
  3. Sostenga la nuca del bebé con la palma derecha. Puede usar una almohada debajo del brazo derecho para apoyar el peso del bebé.
  4. Para protegerse la espalda, evite inclinarse hacia el bebé. Acerque al bebé hacia usted.
  5. Invierta los lados para el pecho izquierdo.

Esta posición es útil en los siguientes casos:

CRADLE HOLD

POSICIÓN DE CUNA

  1. Para el pecho derecho, acune al bebé con el brazo derecho. El lado izquierdo del bebé estará apoyado sobre su regazo, y lo tendrá de frente a la altura del pezón.
  2. La cabeza del bebé estará apoyada en su antebrazo derecho, con la espalda del bebé a lo largo de la cara interna de su brazo y la palma de la mano.
  3. Gire la pancita del bebé hacia la suya. La mano izquierda le quedará libre para sostener el pecho si es necesario. Puede usar almohadas para apoyar el brazo y el codo.
  4. Para protegerse la espalda, evite inclinarse hacia el bebé. Acerque al bebé hacia usted.
  5. Invierta los lados para el pecho izquierdo.

Esta posición es útil en los siguientes casos:

Laid-Back Hold

POSICIÓN INCLINADA HACIA ATRÁS

  1. Recuéstese sobre una almohada con la pancita del bebé en contacto con la suya y la cabeza del bebé a la altura del pecho. A algunas mamás les resulta cómodo estar sentadas en posición casi erguida. Otras prefieren inclinarse hacia atrás y quedar casi acostadas por completo.
  2. Puede colocar la mejilla del bebé cerca de su pecho o usar una mano para sostener el pecho cerca del bebé. Depende de lo que le resulte más cómodo a usted.
  3. El bebé encontrará el pezón, se agarrará y comenzará a succionar naturalmente.

Esta posición es útil en los siguientes casos: